¿Eres un villamelón?

Muy seguido, en todo el mundo futbolero oímos el término de “villamelón”. Pero, ¿Qué es un villamelón?

Por inicio de cuentas, es una palabra que no existe en el Diccionario de la Real Academia Española. Sin embargo, se sabe que es un término acuñado en la Fiesta Brava de los toros, que se usaba para señalar a aquellos ejemplares que no tenían valor o “trapío” para la fiesta, o bien, que la cornamenta no era del tamaño adecuado.

Ese término, se extendió posteriormente a todos aquellos aficionados que asistían a las Plazas de Toros y “simulaban” ser conocedores de la “fiesta brava” o bien, creían ser expertos. Ese término ha sido trasladado a otros deportes, especialmente al fútbol.

Aficionados de Fútbol

En términos prácticos, un villamelón es aquel que asiste a un espectáculo y se cree el gran conocedor del mismo. En el caso de conciertos musicales, el término que se usa es “poser”.

Vayamos al fútbol. ¿Quién es el villamelón? Villamelón es típicamente el que sigue a un equipo por moda. Así de sencillo. Alguien que no es muy conocedor del fútbol, pero le va al equipo que va en primer lugar o al más reciente campeón. Así como lo leen.

Si tu eres alguien que le va a un equipo y solo lo sigues de vez en cuando, o solo superficialmente, no eres un villamelón. Quizás seas un “mal-aficionado”, un “seguidor”, pero no un fan, hincha o aficionado de “hueso colorado”.

Es importante entender estas diferencias sobre todo a la hora en la que vamos a medir el poder de convocatoria de una marca deportiva

. Por ejemplo, Chivas y América que a pesar de venir de malos momentos, usaron su poder de marca para convocar a sus aficiones, desde las más fieles, las esporádicas sin faltar estos villamelones de los que hemos hablado.

El fútbol es un espectáculo y por eso se cobra, y es tan importante el aficionado fiel, como el esporádico, como el villamelón, porque al final son los consumidores de la marca y merecen el mismo trato de un cliente. El caso es conocerlos. Me queda claro, que los tres o cuatro mil aficionados que han seguido a la Jaiba Brava son fieles, de hueso colorado, ellos ya están y estarán ahí porque son los que siempre han estado. El dilema es porque no van ni los villamelones, ni los que dicen ser aficionados al equipo, pero que no asisten por diversos motivos.

Existe una encuesta de percepción que realizamos cuando Digifut abrió operaciones en Tampico, por ahí de Febrero-Marzo donde recabamos información de 2.500 personas que dijeron ser aficionadas al fútbol y los resultados en aquella ocasión fueron asombrosos, los analizaremos más adelante.

Lo que puedo decir ahora, es que “desdeñar”, rebajar y minimizar la fuerza de ese otro grupo de aficionados no tan fiel, es dispararse en el pie. El futuro de un equipo depende en demasía del poder de su afición y menos de 4 mil no son ni fuerza comercial, ni fuerza de promoción, ni ventana atractiva para nuevos patrocinadores. La cosa es sumar, no restar, ni mucho menos dividir.

Acerca del Autor

Ingeniero en Sistemas, 12 años en la Industria de Tecnologías de Información, 10 años relacionado con el fútbol a nivel deportivo, administrativo y de medios de comunicación, Diplomado y Certificado por Federación Mexicana de Fútbol, Johan Cruyff University, Deporte y Negocios, experiencia con proyectos en empresas como: STATS Inc, FEMSA, CEMEX, PSN Networks, Club Tigres UANL, Jaiba Brava Tampico-Madero, Club Jaguares Mante, entrenador de fútbol en diversos clubes. Blog: victoralvarado.com